Durante uno de los recorridos de prueba del tren Brightline en el sur de Florida, una tragedia marcó los primeros pasos del proyecto. A la altura de Boynton Beach, el convoy tuvo que detenerse de emergencia tras impactar a Melissa Lavell, una mujer de 32 años que perdió la vida al intentar cruzar las vías en bicicleta.
De acuerdo con testimonios recabados en el lugar, la víctima habría intentado atravesar el cruce pese a las barreras y señales de advertencia instaladas. Mientras las autoridades realizaban las investigaciones correspondientes, los pasajeros fueron trasladados en autobuses para concluir el trayecto.
El hecho representó la segunda muerte registrada durante la fase de pruebas de Brightline y anticipó una problemática que acompañaría al proyecto ferroviario desde su puesta en marcha. La empresa promovía entonces el servicio como una alternativa moderna capaz de transformar la movilidad entre Miami y Orlando.
Con el paso de los años, el tren se consolidó como una opción de transporte utilizada por millones de pasajeros en la costa este de Florida, una región históricamente dominada por el uso del automóvil. Sin embargo, su crecimiento también ha estado acompañado por un elevado número de incidentes en las vías.

Una investigación realizada por Miami Herald y la radiodifusora pública WLRN documentó que entre 2017 y 2025 fallecieron 194 personas en accidentes relacionados con la infraestructura de Brightline. El análisis señaló además que la compañía registró una de las tasas de mortalidad más altas entre las principales líneas ferroviarias de Estados Unidos.
A esta cifra se suman al menos 14 muertes reportadas durante 2026 por la Autoridad Federal del Ferrocarril de Estados Unidos.
La empresa sostiene que estos incidentes no están relacionados con fallas operativas del servicio, sino con conductas de riesgo por parte de peatones y automovilistas que cruzan ilegalmente las vías, además de casos vinculados con suicidios.
Brightline ha reiterado que la seguridad es su principal prioridad y asegura haber implementado programas de educación, vigilancia e infraestructura para reducir los riesgos. Según la compañía, ninguna de las muertes registradas ha sido atribuida a errores del personal ferroviario ni a fallas en sus trenes o sistemas.
Además de los cuestionamientos por seguridad, la empresa enfrenta desafíos financieros. En los últimos meses surgieron reportes sobre retrasos en el pago de intereses de su deuda, mientras que la calificadora Fitch redujo la nota de sus bonos al advertir un alto riesgo de dificultades para cumplir con sus compromisos financieros.
Ante este escenario, Brightline informó que trabaja junto con sus socios en distintas estrategias para fortalecer sus finanzas y garantizar la viabilidad del proyecto a largo plazo.
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