España cerró una actuación sobresaliente al proclamarse campeón del Mundial y monopolizar los principales premios individuales del torneo. La Roja conquistó el título tras una campaña marcada por su solidez defensiva, su control del juego y un rendimiento colectivo que apenas encontró oposición.
El conjunto dirigido por Luis de la Fuente solo recibió un gol en todo el campeonato y únicamente cedió un empate frente a Cabo Verde durante la fase de grupos. A partir de ese encuentro, enlazó victorias hasta levantar el trofeo, incluyendo una final ante Argentina en la que dominó ampliamente las acciones ofensivas y mantuvo a su rival sin disparos a puerta, pese a que el encuentro se definió en la prórroga.
El dominio español también quedó reflejado en la entrega de los galardones individuales. Rodri fue elegido como el Jugador Más Valioso (MVP) del Mundial gracias a su liderazgo en el mediocampo, mientras que Unai Simón recibió el reconocimiento al mejor portero por su seguridad bajo los tres palos. Pau Cubarsí, por su parte, fue distinguido como el mejor jugador joven del torneo tras consolidarse como una de las revelaciones del campeonato.
La fortaleza defensiva fue uno de los pilares del éxito español. La dupla conformada por Cubarsí y Aymeric Laporte ofreció solidez en la zaga, acompañada por el desempeño de Marc Cucurella en el lateral izquierdo y la consolidación de Pedro Porro por la banda derecha, quien terminó adueñándose de la titularidad gracias a su aporte tanto en defensa como en ataque.
En el centro del campo, Rodri volvió a ser la pieza clave del funcionamiento del equipo. Su capacidad para recuperar balones, controlar el ritmo de los partidos y sostener el equilibrio táctico resultó decisiva en las fases eliminatorias, especialmente frente a Bélgica, Francia y Argentina, actuaciones que terminaron por convertirlo en el mejor futbolista del torneo y en uno de los principales responsables del éxito de la selección española.
También puedes leernos y seguirnos en Facebook:



