SAN JUAN DEL RÍO, QRO. — El malestar de la ciudadanía en el municipio de San Juan del Río respecto al servicio de transporte público en modalidad de taxivanes ha aumentado de forma considerable durante las últimas semanas.
Habitantes de diversas zonas de la demarcación señalan un constante retraso en los itinerarios de las unidades, siendo los casos de las colonias Infonavit La Paz y La Rueda reflejo de una problemática generalizada que impacta directamente en la calidad de vida de los usuarios.
Las fallas en la frecuencia de paso afectan en particular a la Ruta 16, perteneciente a la Federación de Trabajadores del Estado de Querétaro (FTEQ), y a la Ruta 9-B, de la Confederación Trabajadores de México (CTM).

Los ciudadanos reportan tiempos de espera que superan con frecuencia la hora, provocando retrasos a compromisos personales, citas médicas, centros escolares y lugares de trabajo.
En este último rubro, las tardanzas han derivado en la pérdida del día laboral para varios usuarios, afectando directamente el ingreso y la economía de sus familias.
Detrás de las cifras y los tiempos de espera se encuentran testimonios que ilustran la gravedad de la situación cotidiana en las paradas de autobús.
Tal es el caso de Doña Herlinda, habitante de la colonia Infonavit La Paz, requería acudir a una cita médica programada a las 2:00 p. m. en una clínica del centro de la ciudad. A las 12:30 p. m. se instaló en la esquina de la calle Jacarandas a la espera de la Ruta 16. Tras hora y media de guardia, solo observó el ingreso de dos taxivanes de la FTEQ a la colonia, sin que ninguna realizara el recorrido de retorno para abordar pasaje.
Sin la opción de abordar un vehículo de plataforma digital por no dominar el uso del teléfono celular ni contar con el acompañamiento de algún familiar a esa hora, tuvo que regresar a su domicilio sin recibir la atención requerida.
En la colonia La Rueda, Imelda vivió una jornada similar de desesperación. Con la obligación de ingresar a su centro de trabajo antes de las 2:15 p. m. —trayecto que habitualmente toma 30 minutos—, la usuaria comenzó a esperar la Ruta 9-B de la CTM desde antes de la 1:00 p. m. La unidad arribó a la parada a las 2:00 p. m., lo que le impidió llegar a tiempo a su turno.
Para Imelda, la penalización por la falta injustificada representa la pérdida directa de un día de salario, recurso indispensable para la manutención de sus hijos.
La alternativa de solicitar transporte por aplicación descartada debido a complicaciones económicas previas con dicho servicio.
Las situaciones descritas por las afectadas coinciden con las experiencias expresadas por otros vecinos del sector, quienes concuerdan en que la falta de supervisión en los paraderos deja desprotegido al usuario.
Los afectados señalan que no se percibe una vigilancia activa o regulación por parte de las autoridades competentes en materia de transporte para garantizar el cumplimiento de las frecuencias y las rutas asignadas a las agrupaciones concesionarias, por lo que hacen un llamado urgente a las instancias correspondientes para solucionar los retrasos en el servicio.
También puedes leernos y seguirnos en Facebook: https://www.facebook.com/GrupoInformativoRetos?locale=es_LA



